
Publicado el 12 de febrero de 2010
Es una de las zonas que destaca en su estudio sobre los fondos marinos entre el País Vasco y Galicia
La organización internacional Oceana, que trabaja para proteger y recuperar los océanos del mundo, ha presentado recientemente un informe (cofinanciado por Fundación Biodiversidad) sobre las aguas gallegas y el mar Cantábrico. Ese documento, que busca impulsar la creación de al menos 15 nuevos espacios protegidos, hace una mención específica a los fondos marinos
frente a Jaizkibel y pide
protección para ellos.
Además del litoral de Jaizkibel, Oceana se refiere a las islas Sisargas, los bajos de Bermeo y Niebla, el cañón de Avilés, las aguas frente a cabo de Peñas, la zona costera de Sonabia, el bajo de Castro Verde y el cañón de Capbretón, entre otros, como áreas de importancia ecológica para la zona galaico-cantábrica y para los que pide protección.
Esta organización estudió los fondos marinos entre Galicia y País Vasco durante tres meses de 2008 y los resultados se hicieron públicos el pasado diciembre. En total se recorrieron unas 1.500 millas y se realizaron 105 inmersiones entre la superficie y los 350 metros de profundidad, en las que, al parecer, se identificaron cerca de 800 especies y más de una veintena de hábitats diferentes.
El área galaico-cantábrica cuenta hoy con menos de un 1% de su superficie protegida, cuando el Convenio de Biodiversidad de Naciones Unidas exige la conservación de, al menos, un 10% de la superficie marina antes del 2012.