
Publicado el 14 de julio de 2008
Bóveda se ve obligada a reducir el número de chavales admitidos
El campamento que Bóveda Gazte Elkartea organiza desde hace décadas en Montemediano de Cameros (La Rioja) es toda una institución para muchas familias trintxerpetarras y del entorno. El 30 de junio partía la primera de las dos tandas de chavales (la de los mayores) que disfrutará este año de esa iniciativa.
Como cada año, esta actividad se desarrollará con ilusión por parte de sus impulsores, pero también con cierta preocupación. No en vano, la falta de jóvenes voluntarios dispuestos a ejercer como monitores ha obligado a Bóveda a recortar el número de chavales admitidos. Así, el primer grupo ha quedado conformado por 30 chicos y chicas que estarán acompañados por 5 monitores. A falta de cocinero, una de las monitoras deberá hacerse cargo de la comida.
El mayor recorte en el número de plazas lo ha sufrido el grupo de los pequeños (hasta 14 años), que se irá de campamento el 14 de julio. Sólo se ha podido admitir a 40 chavales, cuando otros años no se ponía límite. Les acompañarán siete monitores y una cocinera. «Tememos que algunas familias no hayan comprendido por qué no hemos admitido a sus niños. No tenemos suficientes monitores», se señala desde Bóveda.