
Publicado el 07 de noviembre de 2007
A continuación reproducimos la entrevista que Pasaian realizó al director de la muestra, Pedro Etxaniz, al término de la edición del 2006:

La Muestra de Cortometraje de Pasaia ha cerrado con éxito su octava edición. Ikuska es un certamen cada vez más apreciado por público y participantes. El palmarés de este año lo conforman «Redondeo» (Mejor Corto en Vídeo), «Ponys» (Mejor Corto en Cine y Premio del Público), Ramón Barea (Mejor Actor), Zay Nuba (Mejor Actriz) y «La última página» (Premio Especial del Jurado). Pedro Etxaniz, director de esta muestra de Trintxer Kulturala, considera que la calidad de los cortos va en aumento y que la organización (conformada por voluntarios) está ofreciendo un nivel profesional.
-Háganos una valoración de esta octava edición de la Muestra de Cortometraje de Pasaia. Ha dicho usted que ha sido la que mayor calidad ha ofrecido.
Sí. Pero todos los años digo lo mismo. Es curioso. Cada año pienso que superar la calidad en la siguiente edición va a ser difícil... Los productores de cortometrajes se lo trabajan mucho. Llevamos tres o cuatro años, sobre todo desde que abrimos el certamen a la categoría de cine, en que la calidad ha subido muchísimo. Eso ha sido especialmente evidente los dos últimos años. Por otra parte, en esta edición, por primera vez, hemos ofrecido en la entrega de premios una proyección con un trailer de cada corto premiado. Este montaje (que ha sido muy profesional y ha sorprendido gratamente al público) se lo debemos a Domingo Fernández, que sólo tuvo veinte días para prepararlo. Ha supuesto un salto cualitativo. Otra cosa que teníamos pendiente y hemos conseguido hacer este año ha sido introducir todas las películas, con sus datos, en un sólo DVD. Esto da una imagen de seriedad y de consolidación.
-Este festival empezó como muestra de vídeo corto y después se abrió también al cine de cortometraje.
En vista de que también nos enviaban a concurso trabajos en cine corto y eran muy buenos, nos parecía una pena no mostrarlos. Comenzamos a hacer una sesión especial de cine fuera de concurso y, finalmente, decidimos crear esa nueva categoría. Nos llegan trabajos en ambos formatos. Las productoras fuertes siguen apostando por el cine. Aunque el vídeo digital hoy en día tiene mucha calidad, no alcanza aún la que tiene el cine. En la primera edición recibimos unos 80 cortos. Este año han sido unos 300, entre ambas categorías. El mismo día en que finalizaba el plazo de entrega, recibimos 25.
-¿Cuáles son las peculiaridades de este certamen organizado por Trintxer Kulturala?
A nivel de Gipuzkoa, su peculiaridad consiste en ser un concurso con una estructura de varios días. En el Estado existen muchísimos festivales y los mismos cortos se van moviendo por todos ellos.
-¿Cómo surgió Ikuska?
Se llama Ikuska sólo desde hace tres años. En ese momento decidimos llamarlo así por ponerle un nombre reconocible. Pero llevamos ya ocho ediciones. La idea surgió en una excursión que organizó Trintxer Kulturala al Guggenheim. Algunas personas de las que estábamos allí éramos aficionadas al cine y solíamos ir mucho al Festival de Cine de Terror de Donostia. Yo he metido allí todas las horas del mundo. En un momento dado, la calidad de esas películas de terror bajo, pero los cortos eran buenísimos, divertidísimos. La idea surgió teniendo en cuenta eso y el hecho de que en Trintxerpe, pese al movimiento cultural que tenemos, no había nada de cine (se cerró el cine Gran Sol). Yo en aquel momento era muy escéptico. Pero hubo gente que empezó a mover el tema y me llamaron. Pusimos en marcha la primera edición de la muestra, y hasta hoy. Creo que en este momento está consolidada, sobre todo en Pasaia.
-Desde Trintxer Kulturala organizan esta muestra de forma voluntaria, sin beneficio económico. ¿Cómo acoge el público su propuesta?
En esta edición, todas las sesiones han estado prácticamente llenas. Incluido el miércoles, que suele ser el día más flojo. Una asignatura pendiente muy grande que tenemos es la cartelería y demás herramientas para llegar a la gente, sobre todo en Donostia. Este año, el Concurso de Escaparates ha sido una forma buenísima de llegar al pueblo.
-¿Qué retos se plantean de cara al futuro?
Habría que mantener este nivel. No podemos ir mucho más allá por ahora. Porque no nos dedicamos profesionalmente a esto y supone mucho trabajo. Tenemos que reflexionar sobre hacia dónde vamos y qué podemos hacer de cara al futuro.
-¿Cree que el mundo del cortometraje goza actualmente de buena salud?
Creo que está en auge e, incluso, de moda. Y que va a ir a más. Los festivales están funcionando muy bien. Se pueden hacer cortos muy sencillos pero de calidad, si la idea es buena. Hay productoras que se dedican sólo al cortometraje. Y algunos canales privados de televisión también están apostando por este tipo de producto.